Ya han pasado unos días desde el último incidente con aquel extraño animal, ese búho gigante, gris con manchas negras. Para Larius el ojearlo fue muy aterrador, desde entonces se ha sumergido en un mar de pensamientos de incertidumbre. La evidencia de su entrañable temor es apreciable, ya que se nota la ausencia de su figura con respecto al exterior. AL parecer no ha querido salir, más que cuando tiene que ayudar a su hermano en el campo, la cual solo ah sido una vez más desde la última.
La preocupación de Ariela por el pánico que presenta Larius, la ah obligado a mantenerse vigilante, siendo como la sombra oculta de su hermano, sin decirle ni una sola palabra como si supiese lo que le está pasando. Cabe decir que su preocupación esta al ver a Larius, tan metido en su mundo excluido al de ella y de Jonás.
En el fondo de su cuarto siempre pensativo, como queriendo poder resolver ese rompe cabeza que tanto le ah costado completar, esta la imagen que da Larius acostado en su cama. Cada vez la vida de este chico se llena más y más de preguntas, las cuales no ha podido resolver.
- Jonás: ¡Oye vamos acompáñame al "Bosque de los Cerezos Gigantes"! Necesito buscar unas frutas que solo nacen allí, además mucho has estado encerrado en tu cuarto estos días.
- Larius: si está bien solo que no me dejes solo, cuando estemos allá.
En el fondo de su cuarto siempre pensativo, como queriendo poder resolver ese rompe cabeza que tanto le ah costado completar, esta la imagen que da Larius acostado en su cama. Cada vez la vida de este chico se llena más y más de preguntas, las cuales no ha podido resolver.
- Jonás: ¡Oye vamos acompáñame al "Bosque de los Cerezos Gigantes"! Necesito buscar unas frutas que solo nacen allí, además mucho has estado encerrado en tu cuarto estos días.
- Larius: si está bien solo que no me dejes solo, cuando estemos allá.
- Jonás: Pero es que tenemos que dividirnos así podremos tener una mejor búsqueda, Larius evidentemente nos tendremos que separar. Descuida no es la primera vez que vamos y nunca te ha pasado algo, no estés de miedoso que eso es lo que detesto de ti.
- Ariela: ya basta Jonás no comiences, ¡que te acompañe y ya! El tiene que hacer lo que debe, no tienes que bajar cada día más su moral. Toma hice estos pastelillos para que lo coman cuando gustasen, los prepare con mucho amor y cariño, no me los rechaces por favor, compártelos con Larius, van tres y tres.
- Jonás: mm está bien muchas gracias Ariela no debiste.
- Ariela: tranquilo hermano para mí es un placer poder hacer cosas para ustedes —una enorme sonrisa en su cara se pintaba.
- Jonás: la viva imagen de nuestra madre ¿que se le puede hacer? No se pierde.
- Jonás: la viva imagen de nuestra madre ¿que se le puede hacer? No se pierde.
- Ariela: si y estoy muy orgullosa de ello le haré honor a mi mama y seré como ella una mujer excepcional.
- Jonás: bueno, bueno basta de tanta platica ¡nos vamos te veremos en la tarde! Has la comida hasta que vengamos, descuida no será muy tarde.
- Ariela: muy bien así lo haré, que vallan con bien los estaré esperando —se despidió dándole un gran beso en la frente a Larius y un enorme abrazo a Jonás.
Y así ocurrió se dispusieron en camino de tal lugar. Larius llevaba una especie de bolsa en la cual guardaría las frutas cuando la encontrase y Jonás igualmente. Casi no se pronunciaban palabras en el transcurso del viaje, las miradas de Larius se perdían a cada rato en las nubes buscando a tal animal, aquel ave que lo había sacudido abruptamente en el aire por los cielos. Mientras que Jonás lo observaba como con un poco de gusto al verlo así tan asustado.
Y así ocurrió se dispusieron en camino de tal lugar. Larius llevaba una especie de bolsa en la cual guardaría las frutas cuando la encontrase y Jonás igualmente. Casi no se pronunciaban palabras en el transcurso del viaje, las miradas de Larius se perdían a cada rato en las nubes buscando a tal animal, aquel ave que lo había sacudido abruptamente en el aire por los cielos. Mientras que Jonás lo observaba como con un poco de gusto al verlo así tan asustado.
Como dos o tres veces se tropezó Larius con piedras, pegando el dedo pequeño de su pie con piedras. La sonrisa de Jonás disimuladamente emergía mientras movía la cabeza como queriendo decir “no lo puedo creer vez tras vez” aun así Larius insistía en ver hacia arriba, no había cosa alguna que le pudiera quitar la vista del cielo era como si para él, su vida dependiese de ello. Esperaba ver aparecer en los cielos de nuevo a aquella ave, aquel ser que lo había metido en miedo, su vista estaba en el lugar equivocado, ya que definitivamente en los cielos no estaba el verdadero peligro.
Sin darse cuenta en un santiamén llegaron al “Bosques de los Cerezos Gigantes” un lugar fantástico lleno de mucha magia. En la entrada de la senda hacia el lugar marcadas por arboles, estaban unas estatuas grandes, tenían formas de hombres con alas no desplegadas sino cerradas: Tekton decía en la inscripción de la piedra, tenían armaduras talladas, una espada puesta en frente de ellos como si la estuviesen enterrando, para que no pasase nadie. Cada uno estaba en esa posición en su respectivo lado de la entrada, parecían tan reales…
Ya dentro por doquier se podía apreciar gigantescos arboles llenos de la hermosa flor de colores rosa, blanco y amarillo, sus troncos eran muy frondosos, pareciera que estos fueron ordenadamente sembrados, ya que cada árbol y su flor de color no se mezclaba uno con el otro.
Aunque este lugar se conocía como “El bosque de los cerezos gigantes“, en el se podría encontrar algunas frutas peculiares llamadas “Talinas” un tanto pequeña, carnosa y muy dulce. El color de estas frutas variaba y a veces combinaban con los arboles de cerezos, estas frutas se utilizaban de varias formas, tanto para la cocina como para la medicina.
Un sin números de animales vivían en esta arboleda. Algunos unicornios corrían cerca ocultándose de ellos, había unos ratones muy grandes parecidos a un castor pero no tenían la característica cola se llamaban Ugrodos, muy amistosos por cierto. Venados y caballos salvajes pastaban tranquilamente, este lugar colmaba de vida los sentidos de cualquiera.
El cantar de los pájaros Hercineos inundaba de sonidos al oír, estos volaban muy cerca de los hermanos, no sentían temor alguno de los extraños visitantes que estaban invadiendo su natural territorio, algunos de estos pájaros de noche se posaban en los arboles cerca de las sendas del bosque e iluminaban dichos caminos, ya que sus plumas resplandecían con una bella luminosidad.
Bueno este día era soleado, fresco lleno de vida, nada parecía ser más perfecto que estar allí. Este sitio se encontraba en una zona de muchas colinas y con pasto maravillosamente verde, cada peculiaridad de esta tierra era tan llamativa… dejando un espectáculo a la vista.
- Jonás: Larius se dice que este lugar esconde muchos secretos, algunos me los conozco, otros pues... Muchos creen que fue plantado por nuestros ancestros, aquellos que vivieron en los primeros doce reinados. En aquellos tiempos se dice que los seres humanos vivían muchos cientos de años, nuestros ser estaban agraciados con la bóveda celeste, teníamos el don divino de la longevidad, pero por alguna estúpida razón lo perdimos, no pudimos seguir con tal tesoro.
Ya es hora de separarnos, mira vete por la derecha yo iré por la izquierda y recoge lo mas que puedas. Ya sabes que estás frutas las utilizaremos para hacer la torta de nuestra madre, que viene mañana o pasado. La torta de Talinas es la que más le gusta. Estará feliz cuando la recibamos con su postre preferido.
- Larius: Mmm ¿pero para que tantos si?
- Jonás: bueno también las que queden de más servirán para hacer medicina, esta fruta puede ser utilizadas de varias formas y tiene muchas propiedades medicinales. ¡A ti hay que explicarte todo! ¡Nunca sabes nada!
Y así fue cada quien tomo su camino acordando volver al punto de partida en dos horas. Larius vagaba de un lugar a otro, a lo lejos parecía una insignificancia por el gran tamaño de los arboles. En su recorrido continuo hasta que de repente comenzó a adentrarse al bosque más y más, puesto que las frutas en esa dirección aparecían cada vez en mayor proporción.
Cuando ya estaba casi por terminar el chico poso sus ojos en un árbol donde se podía observar como si algo trasparente estuviese. Parecía una cabeza en movimiento, un movimiento articulado de manera circular en su eje, de izquierda a derecha, y una sonrisa como de niño se comenzaba a percibir. Un escalofrió entro desde la parte trasera de su nuca e inundo todo su cuerpo. Esa cosa (a como Larius la veía) de vez en cuando solo dejaba ver su sonrisa, llena de dientes afilados.
En un segundo todo el sitio experimento un bajón de temperatura y Larius comenzó tener visible la respiración frente a sus ojos, evidentemente moría de frió En el siguiente instante unas palabras salieron de la nada, el ser se dejo escuchar y le dijo:
- Jajaja ¿tu pequeño inútil eres el ser azul?...— Dijo cambiando la vos a más gruesa pero aun con vestigios infantiles. — si tu, quien mas — le manifestó a Larius aunque él no le había dicho nada— ¡no lo puedo creer! tanto as retumbado en los rincones del bajo mundo. Si con mis propias garras te puedo degollar en este mismo instante …
- Jajaja ¿tu pequeño inútil eres el ser azul?...— Dijo cambiando la vos a más gruesa pero aun con vestigios infantiles. — si tu, quien mas — le manifestó a Larius aunque él no le había dicho nada— ¡no lo puedo creer! tanto as retumbado en los rincones del bajo mundo. Si con mis propias garras te puedo degollar en este mismo instante …
Alguien me recompensaría de gran manera. Jajaja no tiembles tanto te puedes llegar a quebrar o desmayar… Yo quiero que estés consiente cuando traspase tu garganta. Jajaja
Este ser no se dejaba ver pero al parecer era lo suficientemente aterrador, ya que tan solo la risa tenía a larius con los nervios destrozados por el temor.
Este ser no se dejaba ver pero al parecer era lo suficientemente aterrador, ya que tan solo la risa tenía a larius con los nervios destrozados por el temor.
- Larius: ¿Qui- qui - quiien eres tú? ¿Q-que deseas? ¿por qué me —desentono el chico— quieres matar?
- Jajaja ¡ni hablar puedes! verdaderamente eres un derroche de fuerza vital jajaja — la risa de este ser era muy malévola y sombría, Larius se consumía en terror.
- No sé quién eres pero tampoco quiero averiguarlo —dijo Larius mientras comenzó a correr con todas sus fuerzas.
- No sé quién eres pero tampoco quiero averiguarlo —dijo Larius mientras comenzó a correr con todas sus fuerzas.
Mientras corría el ser aparecía a sus lados, al frente arriba, con la misma risa malévola.
- JAJAJA ¡no puedes escapar de mi! Lalala pequeño pedazo de carne, lalala JAJAJA ¡no te canses tanto! (que luego ni para dar el último respiro te dará fuerza) A JAJAJA.
Es siempre una delicia degollar jóvenes como tú, cada vez que lo hago siento que es como la primera vez lalala.
Tarareaba el ser mientras aun aparecía y desaparecía a los lados del chico.
- Larius: Déjame en paz, que te he hecho ¡vete! —grito Larius mientras le tiraba una piedra.
- No me tires cosas, eso está de más jajaja lalala, es que acaso no ves que no me ves jajaja y no me podrás atinar.
Tarareaba el ser mientras aun aparecía y desaparecía a los lados del chico.
- Larius: Déjame en paz, que te he hecho ¡vete! —grito Larius mientras le tiraba una piedra.
- No me tires cosas, eso está de más jajaja lalala, es que acaso no ves que no me ves jajaja y no me podrás atinar.
Corría y corría desesperadamente pasando por arboles y arboles, era extraño nunca llegaba a el lugar donde se suponía tenía que regresar, al contrario cada vez sentía perderse profundamente en el camino (no sabía que lo estaban sumergido en una ilusión), Mientras quien lo tenía en este trance se reía de una manera frenética.
- Álala jajaja ¡allí te va mi primer recordatorio!
Dijo este y una mancha de sangre apareció en la espalda de Larius, al mismo tiempo que sonó como si cortasen con algo afilado, cayo rostro en tierra (era un corte de extremo a extremo) pero de la misma adrenalina del momento este no sintió, volvió a levantarse y corrió de nuevo.
- Jajaja alalá ¿es que no te dolió? Un pedazo menos un pedazo mas jajaja ¿que mas da verdad? Yo quiero seguir jugando lalala jajaja. Mira ¿por qué corres tan lento? He matado niñas de trece años y han corrido más rápido que vos jajaja.
Luego dicho esto dio otro corte en la pierna al muchacho, entonces este tropezó y rodó colina abajo dio muchas vueltas, chocando con su complexión y rasgándose varias partes de sí. Cuando se levanto el rostro de Larius tenía varios rasguños por la aparatosa caída, no podía mover el brazo izquierdo y tenía el ojo del mismo lado inflamado. Respiraba jadeando, casi sin poder mantenerse en pie.
El ser se rebeló ante él, parte por parte de su cuerpo apareció de una manera lenta.
- Jajaja oye niño yo también era muy bien parecido como tú, hace miles de años era un ser muy bello, lastima tu no podrás llegar a verte tan viejo como yo, la llama de tu vida en unos instantes se apagara —dijo con una mirada seria y sombría.
- Jajaja oye niño yo también era muy bien parecido como tú, hace miles de años era un ser muy bello, lastima tu no podrás llegar a verte tan viejo como yo, la llama de tu vida en unos instantes se apagara —dijo con una mirada seria y sombría.
- Larius: espera un momento, por favor te suplico no me
mates, no sé qué te hice pero lo enmendare, ¡por favor no!
- Jajaja ese es el problema no has hecho nada por mi jajaja, en cuanto tu cuello ruede por el suelo las cosas cambiaran y me habrás complacido mucho.
No tienes que disculparte aaajaja. Tienes un mal semblante pareciera que te vas a morir, uf que tonto jajaja si es verdad, te vas… a… morir… jajaja.
Mira ya hace mucho que tuve un hijo era fuerte, alto y comía mucho jajaja, nunca le pregunte a que sabia su mama, creo que tenía un sabor muy sabroso, ya que rápidamente la devoro. Lastima era muy hermosa aun pude haber pasado un tiempo entretenido con ella, pero mi pequeño no me dejo jajaja
Los humanos como tu merecen la misma suerte que mi pequeño, es injusto que no tengan las misma consecuencias, es injusto, injusto, ¡injusto!
Grito con una vos muy ronca y fuerte mientras sus ojos brillaban.
Grito con una vos muy ronca y fuerte mientras sus ojos brillaban.
- Jajaja disculpa me emociono, es una mala maña que tengo, soy muy emotivo, Mmm bueno ¿en que estábamos? Ah sí, se ve que no sabes nada de lo que te hablo jajaja, estas mas perdido que moneda en rió jajaja. Entonces descuida así permanecerás no te aclarare nada, porque de qué sirve contarte cosas para que en unos segundos pierdas toda esa valiosa información, por que tendrás un cuerpo sin vida jajaja.
- Larius: ¿Que eres tú? Dime ¿que eres tú? Jamás he visto tal cosa como tú en mi vida!
- Bueno si que descortés por lo menos sabrás el nombre de quien te asesinara, soy un “Grigori” uno de los primeros seres celestiales que vinieron a esta pocilga de mundo y mi nombre es Batraal.
- Larius: ¿me estás diciendo que una cosa como tu vino de un lugar tan puro?
El Grigori rápidamente lo golpeo en la cara, haciendo caer nuevamente
- Batraal: Te lo mereces no debes menospreciarme niñito no sabes de lo que soy capaz te matare lentamente ¡si sigues dudando de mi grandeza!
Luego lo tomo de la pierna y comenzó a tararear y cantar arrastrándolo en círculos.
- Lalala un, dos, tres, tus huesos quebrare, cuatro, cinco seis jajaja me los comeré, siete ocho nueve clase miedo tienes jajaja casi ni te mueves, que baboso eres. jajaja
Larius solo gritaba pidiendo que no lo matase hasta que el ser lo dejo en el suelo.
- Mira ya me estoy cansando, ya te matare, tengo mucha hambre y aquí hay mucha luz, me estorba.
Dicho esto todo comenzó a oscurecer como si fuese de madrugada. Este lo tomo del cuello y de repente sus garras comenzaron a crecer, alargándose de poco en poco, visto esto Larius dio un grito desgarrador
- ¡NO!
Cuando el Grigori se dispuso a dar la rebanada hacia el cuello del chico, como un destello apareció con un fuerte ventanal haciendo que muchos pétalos de cerezos cayesen de una manera espectacular una imagen familiar, un respiro, una salida, un salvador… era su hermano.
- Jonás: bestia inmunda suéltalo en este preciso instante.
- ¿Qué has dicho montón de polvos y cenizas? ¿Cómo me llamaste? ¿quién te crees que eres? Ya vi que no quieres tu lengua jajaja magnifico eso será lo primero que te cortare, solo se educado espera tu turno, el de este, es primero.
- Jonás: no lo repetiré dos veces haz lo que te he dicho, y te dejare ir con vida.
Dijo Jonás con una mirada muy seria clavada en Batraal, empuñando las manos. En su cuerpo se podía observar músculos muy definido pero no estaba exigiéndose más bien podría apreciarse un tanto relajado, al mismo tiempo su rostros empezaba a verse colérico.
- Batraal: No lo soltare este será mi cena, además será muy beneficioso que mate a este, jamás pensé lograr encontrármelo, muchos Grigori me envidiaran, creo que por este inútil hay recompensa, aunque la verdad no sé si querría reclamarla del ser de donde proviene.
Jonás lo siguió observando aun con más enojo, mucho más detalladamente de la que pudo ver Larius, ya que por el miedo no le era posible. Al verlo noto rasgos en Batraal como de un anciano, por otra parte también noto otras peculiaridades: dientes muy afilados, garras en sus manos, su cuerpo no estaba muy cubierto, sus costillas se marcaban delante y detrás de la espalda.
Además de vérsele dos protuberancias salir cerca de sus omóplatos estas tenían como cicatrices las cuales se podían apreciar que estaban muy repintadas a la piel. Sus cabellos eran blancos con un tono plateado, en su cuello traía una bufanda con unas raras inscripciones, las cuales estaban en una escritura que ni Jonás ni Larius jamás habían observado, por último se fijo en sus pies estos estaban descalzos. De repente el Grigori de un salto se alejo velozmente de Jonás dejando en el suelo a Larius diciéndole:
- Te repito ¿Quién te crees que eres? ¡Sucia mezcla humana! ¿Por qué no respetas a tus ancestros? , ¡Deberías postrarte ante mí! ¡tú no mereces tocar ni un solo cabello de mi cabeza!… ¿Por qué me interrumpes?
Humanos estúpidos siendo los mismos de siempre. Nunca apreciaron el soplo de vida que se les regalo, antes bien solo han buscado saciar sus ansias de poder, quieren tener todo y complacerse en todo, han ido mucho más allá del riesgo y la razón, mucho más allá de la insensatez por ello, llevándose consigo a otros a la ruina ¡A la putrefacción! ¡Los detesto tanto!
- Jonás: ya vi lo que eres… sé muy bien de ti. Sé porque tienes esa forma, así que no me vengas con toda esa basura, muy bien sabes que por tus propios deseos y la corrupción de tu ser es que estas en ese estado. No te has sabido gobernar a ti mismo, eres como según tú somos nosotros. Mírate allí tienes las consecuencias de ello, tu estado ¡mírate! No es ni la mínima parte de lo que tú eras, tu esencia original se ha perdido. ¡TU! No eres más que polvos y cenizas.
- Batraal: jajaja ¿qué? ¡No lo puedo creer! ¡niño, niño! No insultes a tus mayores jajaja ¿Qué piensas? ¿Qué con tu discurso de bebecito me podrás frustrar? ¿acaso tú has vivido más que yo? ¡Respóndeme! … —grito fuertemente.
¡Ni en cien vidas podrías vivir lo que yo he vivido! Jajaja ¿ahora quieres venirme a dar lecciones tú a mí? Pero que idiotez más grande.
Dijo el Grigori mientras se oscurecía su contorno, volviéndose una vez más sombría su mirada. Todo el lugar comenzó a perder claridad de la luz del sol ya que pausadamente se apagaba, además que la temperatura bajo, la sensación que se sentía era de un aire muy gélido, un fuerte viento comenzó a soplar, he inmediatamente la respiración de Larius y Jonás se hizo visible por el frío que estaban experimentando una vez más.
¡Ni en cien vidas podrías vivir lo que yo he vivido! Jajaja ¿ahora quieres venirme a dar lecciones tú a mí? Pero que idiotez más grande.
Dijo el Grigori mientras se oscurecía su contorno, volviéndose una vez más sombría su mirada. Todo el lugar comenzó a perder claridad de la luz del sol ya que pausadamente se apagaba, además que la temperatura bajo, la sensación que se sentía era de un aire muy gélido, un fuerte viento comenzó a soplar, he inmediatamente la respiración de Larius y Jonás se hizo visible por el frío que estaban experimentando una vez más.
Larius que estaba de pies comenzó a temblar, casi no podía sostenerse, podría ser porque había perdido mucha sangre por las heridas que le habían hecho. Jonás permanecía firme y con las manos empuñadas. Batraal otra vez se volvió como una ilusión turbia, apareciendo y desapareciendo, dando vueltas su cabeza como antes lo hacía de una manera aterradora.
Se oyó una risa maquiavélica…
En la yerba se observo como que algo a gran velocidad se acercaba hacia ellos. Cuando Jonás vio esto, algo inusual comenzó a suceder, de este apareció un destello color rojo sangre que cubría todo el contorno de su cuerpo, sus ojos tenían una luminosidad encendida casi del mismo color, Siendo un poco más claro.
Se oyó una risa maquiavélica…
En la yerba se observo como que algo a gran velocidad se acercaba hacia ellos. Cuando Jonás vio esto, algo inusual comenzó a suceder, de este apareció un destello color rojo sangre que cubría todo el contorno de su cuerpo, sus ojos tenían una luminosidad encendida casi del mismo color, Siendo un poco más claro.
Sus cabellos se movían alborotadamente por la extraña energía que este emanaba desde si, la determinación estaba en su mirada, una determinación que hacía pensar en que no titubearía ante nada, al momento de tener en sus manos a Batraal.
De pronto en un parpadear de ojos aparece Batraal sin previo aviso, dejándole ir con todas sus fuerzas las garras en el rostro a Jonás, este a duras penas pudo evitarlo, aun con todo el poder que proyectaba. Su velocidad fue un poco más que la de Batraal, sin embargo una herida se dejo ver en la mejilla izquierda de él, emergiendo sangre.
- Jonás: ¡ja! Me tomaste un poco distraído, me confié. Es que no sabía que tenías tal velocidad, descuida si… este error no volverá a pasar.
Dicho esto Jonás hecho una vista, para así poder ubicar a Batraal, que seguía en el jueguito de esconderse para luego aparecer por todos lados. La sonrisa de este sonaba de varios tonos, a la distancia y al mimo tiempo como que estaba a centímetros. Para Jonás estaba siendo un poco difícil detectar donde aparecería o llegaría a estar el Grigori.
Así pues en un determinado momento pudo concentrarse: cerró los ojos (algo raro), estuvo muy inmóvil solo como queriendo sentir la presencia de Batraal, aprovechando este instante, en un abrir y cerrar de ojos, cuando apareció Batraal, como un relámpago corrió hacia él, lo tomo del cuello con la mano derecha mientras empuñaba la izquierda. De su mano empuñada salía como una llama del mismo color que contorneaba su cuerpo y rodeaba su puño.
- Jonás: que patético ser eres… por fin ya no serás mas estorbo para este mundo, que lastima que tu decisión te haya llevado hacia este camino. No sé muy bien si arrepentirte ahora valga la pena, lo siento si lo haces porque… miserable ya es muy tarde.
- Batraal: mezcla sucia e inmunda ¡tú eres el estorbo para este mundo! ¡Tu mundo porque yo no pertenezco aquí! Jaja crees que con un golpecito de tu aura podrás hacerme algo, estás perdiendo tu tiempo jajaja ¡suéltame!
- Jonás: suéltate si puedes —dijo teniendo en el aire a Batraal mientras este trataba de clavar su garras en el, pero inexplicablemente no traspasaban la piel de Jonás.
Luego de decir estas palabras Jonás pereció enojarse más. Lo miro a la cara con un semblante de desprecio, dejándole ir un gran golpe en la cara con una fuerza brutal, haciendo que la frente de Batraal se partiera y que se enterrara su cuerpo en el suelo unos centímetros, sangre cubrió el rostro de este. Todo el fuego que tenia Jonás en su mano se esparció en el cuerpo que yacía en el suelo.
- Batraal: ¡maldito imbécil! ¡Qué has hecho! —gritaba mientras se retorcía del dolor—¿Cómo es posible? ¿De dónde sacaste tal poder? Jamás me había pasado esto.. aggrrr ¡no eres la primera suciedad que me encuentro! —Grito con dolor.
Cuando termino de decir estas palabras se desintegro, dejando solo unas cenizas y una humarada en el aire saliendo de la silueta que se marco en el pasto quemado.
Hubo un silencio por un instante…
Un viento soplo suavemente, las ramas de los arboles se mueven, todo el lugar deja de estar oscuro, se nota el cielo azul despejándose y los pájaros salen volando de su escondite en los arboles donde estaban.
Luego de decir estas palabras Jonás pereció enojarse más. Lo miro a la cara con un semblante de desprecio, dejándole ir un gran golpe en la cara con una fuerza brutal, haciendo que la frente de Batraal se partiera y que se enterrara su cuerpo en el suelo unos centímetros, sangre cubrió el rostro de este. Todo el fuego que tenia Jonás en su mano se esparció en el cuerpo que yacía en el suelo.
- Batraal: ¡maldito imbécil! ¡Qué has hecho! —gritaba mientras se retorcía del dolor—¿Cómo es posible? ¿De dónde sacaste tal poder? Jamás me había pasado esto.. aggrrr ¡no eres la primera suciedad que me encuentro! —Grito con dolor.
Cuando termino de decir estas palabras se desintegro, dejando solo unas cenizas y una humarada en el aire saliendo de la silueta que se marco en el pasto quemado.
Hubo un silencio por un instante…
Un viento soplo suavemente, las ramas de los arboles se mueven, todo el lugar deja de estar oscuro, se nota el cielo azul despejándose y los pájaros salen volando de su escondite en los arboles donde estaban.
Todo está en paz, las sombras se han ido, Jonás mira a su hermano, este está muy golpeado, en mal estado; aruños por todos lados, su ojo inflamado y rasgadas las ropas. Larius quiso levantarse, lo hizo pero casi no podía mantenerse en pie, le era muy complicado.
- Larius: ¡Gracias Jonás! No sé qué hubiera pasado, si no hubieses venido a tiempo.
- Jonás: ¡no puede ser posible Larius! ¡AAAHH! —grito dando una patada al pasto, ya estando normal —¿Por qué no reaccionaste? ¿es que acaso no quieres tu vida?
- Larius: pero Jonás… ¿cómo quieres que me —tose el chico —que me enfrentara con esa cosa? —tose una vez mas pero un poco mas fuerte— ¿acaso no viste que eso no era un ser humano? ¡Era un ser con un aura rara!
- Jonás: ¡claro que se lo que es! se lo que eres tú también y lo que yo soy, tú también eres un ser diferente eres un…
En ese momento Larius se desploma, cae en el suelo, su hermano corre a recogerlo, Larius abre los ojos entre desmayado y consiente.
- Larius: Jonás... perdóname, por ser tan débil…
Una lágrima corre por la mejilla de Larius y pierde el conocimiento. Su hermano lo ve con una mirada distinta, ya no se nota enojo, más bien preocupación. Al parecer esas palabras llegaron a mover algo en Jonás en lo más recóndito de su interior.
En ese momento Larius se desploma, cae en el suelo, su hermano corre a recogerlo, Larius abre los ojos entre desmayado y consiente.
- Larius: Jonás... perdóname, por ser tan débil…
Una lágrima corre por la mejilla de Larius y pierde el conocimiento. Su hermano lo ve con una mirada distinta, ya no se nota enojo, más bien preocupación. Al parecer esas palabras llegaron a mover algo en Jonás en lo más recóndito de su interior.
- Jonás: claro que no lo eres, ¡no permitiré que sigas creyendo eso! —expreso con el ceño fruncido y enojado nuevamente.
Levanto a Larius poniéndolo en su espalda para cargarlo, agarrando sus piernas y poniendo los brazos de Larius en sus hombros y se dispuso a regresar a su casa. Las frutas estaban tiradas cerca de donde todo ocurrió, logro verlas las recogió y siguió su camino de vuelta a casa.
…..
- Ariela: ¡Que hubiese sido una molestia para ti en ese momento! ¿Eso es lo único que me dices? De cierto te digo cada vez eres más frió más tonto, mas cabeza hueca ¡Rayos que arrogante eres! ¡Como me enojas Jonás Midler! Sal, sal no te quiero ver ni retratado, prepárate tu solo la cena ¡ya no haré nada! eres autosuficiente ¿no? Así que valla hacerse su propia comida.
De manera muy sofocada le decía Ariela, mientras le tiraba la puerta del cuarto de Larius en la cara a Jonás. Era evidente que estaba muy, muy enojada la niña, para ella era una falta de consideración, de corazón y de sentimientos el que su hermano mayor sin más ni más llegara, le entregara a Larius casi muerto, luego que lo tirara en su cama, donde ella le pregunto qué había pasado, y este respondiéndole con tales palabras:
- "Si hubieses estado solo me hubieras echo estorbo. Todo está controlado no te preocupes. Hubieses sido una molestia para mí en ese momento"
De manera muy sofocada le decía Ariela, mientras le tiraba la puerta del cuarto de Larius en la cara a Jonás. Era evidente que estaba muy, muy enojada la niña, para ella era una falta de consideración, de corazón y de sentimientos el que su hermano mayor sin más ni más llegara, le entregara a Larius casi muerto, luego que lo tirara en su cama, donde ella le pregunto qué había pasado, y este respondiéndole con tales palabras:
- "Si hubieses estado solo me hubieras echo estorbo. Todo está controlado no te preocupes. Hubieses sido una molestia para mí en ese momento"
Sumándole la falta de preocupación y frialdad con la que se lo dijo. La reacción en su hermano Le hizo creer a Ariela, como si tal estuviese hablando de una de las bestias que se hubiera herido.
- Ariela: no puede ser ¿qué te habrá pasado hermanito? Estas heridas no son de caídas, bueno algunas las otras son como garras, rasguños ¡Qué herida más profunda la tu pierna! ay no ahora si me preocupe —dijo con lagrimas en los ojos— voy por agua, vendas, alcohol ¡hay lo que encuentre y ayude! —termino de decir mientras salía del cuarto rápidamente, aun Larius seguía inconsciente.
Llego a la cocina calentó agua, busco un poco de ungüentos medicinales, miro que habían Talinas.
Llego a la cocina calentó agua, busco un poco de ungüentos medicinales, miro que habían Talinas.
- Ariela: que bueno algunas Talinas eso ayudara. Inmediatamente las triturare y las mezclares con aquella pomada que mama compro —pensó rápidamente y así fue —No lo puedo creer… no lo puedo creer… ¿Jonás porque te comportas así? —decía en vos muy baja entre tanto mezclaba cada ingrediente — no, ¿es que acaso de verdad no quieres a Larius?...
Ya estaba anocheciendo, los grillos tocaban una vez más como todos los días su melodía. La Luz de la luna entraba por la ventana que estaba en la cocina, esta daba directamente a la cara de Ariela iluminando las lágrimas que caían desde su nariz, algunas pasando hasta el cuello.
Verdaderamente estaba muy triste, jamás había pasado cosa alguna, pero lo que más le dolía era ver como su hermano se comportaba, era algo que le había calado muy profundo. Ella es de las personas que ama a su familia, espera que esta sea unida, pero al ver la actitud de Jonás derrumbo su paz y tranquilidad, ya que para ella su hermano (Jonás) no se comportaba como si fuese de su familia.
- Ariela: ya, hermano ya voy esta lista la pomada solo tenemos que esperar que se enfrié —una vez más hablaba en vos baja — ¡si que tonta! Iré primero a limpiarles las heridas, si ¡ay! ¿por qué no pensé eso primero? —subió rápidamente por las escaleras llevando vendas, una pana con agua tibia, alcohol y otras cosa para limpiar las heridas.
Cuando llego Larius aun seguía inconsciente, y comenzó a desinfectarle las heridas, vendándole al mismo tiempo. Siendo muy respetuosa, cuidadosamente quito parte del pantalón cortando la pierna de este para limpiar la herida que tenía el chico en la pierna, quito la camisa, le dio vuelta, miro la espalda y algo extraño estaba sucediendo.
La primera herida que le hicieron a Larius en la espalda estaba sanando muy lentamente, un destello leve de color azul estaba en el contorno de ella, pero se detuvo, siguió limpiando por unos minutos más las heridas visibles de Larius y una vez más comenzaron a sanar, pero muy lentamente. Le asombro un poco, pero esto era para nada, ella seguía bloqueada en la tristeza de ver en tales condiciones a su hermano.
Nuevamente bajo hacia la cocina a lavar los trapos llenos de sangre, con los que había limpiado a su hermano. Ella seguía llorando, su ojos estaban hinchados por ello, sus manos temblaban, aun estaba nerviosa.
- Ariela: ¿Jonás donde estas? —se pregunto mientras iba en dirección de la sala.
En la sala de la casa se encontraba una gran chimenea, esta estaba encendida porque hacía mucho frío, frente de ella estaba un sillón. Jonás permanecía sentado en dicho sillón inmóvil, pensativo, muy callado observado directamente a las brasas. Ariela logra encontrarlo, pero antes que le dijese algo, Jonás sube su dedo índice de la mano derecha apuntando al techo del primer piso, diciéndole:
- No lo podemos evitar pronto vendrán por el …
Ella solo queda viendo la silueta de su hermano sentado en el sillón, de espalda hacia ella, a oscuras por estar a contra luz del fuego, con un semblante lleno de angustia, da media vuelta y camina lentamente con las manos juntas en el pecho, mirando hacia el suelo, de regreso al cuarto de su hermano, mientras las lagrimas no se detienen a su paso, cayendo algunas hasta el suelo…


¡Increible! Jaja es fantástico me gusto esta parte. Sobre todo cuando narraste la batalla. Se noto que Jonás le llevaba años de ventaja a esa criatura. Me dejo con intriga lo que dijo al final (pronto vendrán por él).
ResponderEliminarFercho ¡ya sabrás quienes son! jeje que alegre que te haya gustado amigo...
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